Cada barrio tiene un poder sin igual que radica en la unión de sus vecinos para defender valores y necesidades locales. Históricamente, los vecinos se han manifestado ante el avance de obras civiles con riesgo de ser perjudiciales para la vida social y económica de la zona. También, han propuesto ideas y análisis alternativos, por ejemplo, para la problemática de las inundaciones y la construcción del túnel de Balbín. Otras iniciativas de obras que generaron debate entre vecinos, e intervención de especialistas para legitimar los reclamos, fue el enrejado del Parque Saavedra, el proyecto de los juegos de agua en las plazas, la preservación de espacios verdes y la construcción del túnel de Triunvirato, entre otras. La unión de los vecinos es el principal motor de un barrio, para hacer visible la opinión sobre los perjuicios de una obra estructural, así como para generar nuevas propuestas que fomenten la expansión cultural, social y económica de una zona. En tiempos donde el mercado pone las reglas del juego, es necesario contraponer unión y empatía para que la voz del barrio no quede presa entre la oferta y la demanda.

 
 

Las inundaciones. El 2 de abril de 2013, en Saavedra, parte de Núñez y Villa Urquiza, miles de hogares quedaron bajo el agua a causa de una lluvia que superó los 150 milímetros, lo que sumado a la falta de infraestructura y de limpieza del arroyo Medrano desencadenó la inundación más grave de la historia de la zona, con un saldo de seis muertos en Saavedra y hogares destruidos. Las pérdidas materiales en muchos casos fueron totales, sobre todo en los hogares que tuvieron más de un metro y medio de agua. El daño emocional tiene consecuencias hasta hoy, porque continúa el miedo de que el barrio se vuelva a inundar, dado que las obras para evitar un nuevo desborde del Medrano todavía no están hechas. Saavedra no duerme cuando llueve, es la bandera presente en cada marcha el 2 de abril de todos los años, esa es la sensación que todavía se mantiene intacta en el recuerdo de quienes no pueden olvidar que una madrugada de otoño el agua arrasó con sus hogares, recuerdos, incluso hasta con vidas.
Pese al dolor, al clima de incertidumbre y desolación que duró muchos meses luego del 2 de abril, los vecinos decidieron fortalecer su unión y pensar en conjunto, diseñar planes de contingencia y acompañarse cuando el miedo volvía a aparecer. Así fue que muchas personas más se unieron a la "Asamblea Saavedra de vecinos inundados autoconvocados", en funcionamiento desde el 2012, creada sin ningún tipo de orientación política, como espacio de información, contención y unión de vecinos preocupados por distintas causas que afectan al barrio, principalmente relacionadas con las inundaciones.

 
 

El túnel de Balbín. Otra causa de movilización que reunió a cientos de vecinos y comerciantes fue la obra del túnel de Balbín, la cual fue resistida principalmente por las consecuencias del proyecto en materia de inundaciones, y también por el perjuicio social y económico que implica. La obra está actualmente en ejecución, a un ritmo muy lento, sin la garantía de que no afecte a la zona en caso de lluvias fuertes y sin disponer los comercios de ninguna ayuda del Estado que les permita compensar, aunque sea mínimamente, los costos fijos que no llegan a cubrir por la merma del público. En los últimos meses varios locales se vieron obligados a cerrar o a mudarse.

El barrio se une para hacer valer sus derechos y sus necesidades. En un mundo que aboga por la supervivencia del más fuerte, y por el crecimiento individual antes del crecimiento colectivo, es necesario juntarse más que nunca para escuchar al otro. Sin embargo, también hay vecinos que no se suman a los reclamos porque su casa o su cuadra no se inundó. Además, la desinformación generó la creencia falsa de que las obras necesarias para que la zona no se vuelva a inundar, ya estaban hechas.
En la maraña de pensamientos invididualistas y mal informados, ¿dónde estará la solidaridad con el otro, la idea del barrio como un colectivo, como un espacio que nos representa en la inmensidad de un mundo tironeado por intereses de turno?

 
 

El comercio del barrio
Los comercios son una parte esencial en la vida del barrio, son protagonistas de una manera distinta de relacionarse con su público ya que, a diferencia de las grandes marcas, apelan a construir una relación con el cliente de forma directa y personal. Están atendidos, en su mayoría, por sus dueños, quienes en muchas ocasiones conocen tanto o más al barrio que las personas que entran a comprar.
El comerciante de barrio es una persona que abre un negocio, pero además abre un espacio de acompañamiento y de escucha con el vecino. Está atento a lo que necesita su cliente, también a lo que lo inquieta, conversa sobre sus preocupaciones, contiene a la persona que le comparte algo personal, porque el comerciante del barrio elige la confianza como el valor más importante.
¿Cuántas veces sucede que una persona tiene un mal día, va a comprar el pan y termina conversando más de media hora con el panadero? La relación vecino- comerciante es sana, cuerpo a cuerpo, crece a partir de la escucha mutua, no está mediada por una pantalla, ni los clientes son números, ni tampoco las consultas son solo consultas.
Son la parte fundamental del intercambio que caracteriza la vida barrial, junto con los profesionales independientes que brindan servicios desde sus casas.
El comercio del barrio necesita de sus vecinos para crecer y poder sustentarse. Pero para que los comercios se sostengan es necesario que elijamos el barrio como lugar para hacer las compras, que recomendemos productos y servicios, y que pensemos que colaborar con la economía local es lo que permite el crecimiento de todos los que formamos parte de una comunidad.

 
 

La unión desde la arena cultural
Las movilizaciones en defensa y reivindicación del barrio muchas veces tienen como disparador obras estructurales, como se ha mencionado más arriba, como también problemáticas que se visibilizan desde la arena cultural. Este es el caso de un colectivo que ha logrado una convocatoria sin igual desde su comienzo: "Saavedra se lee". Escritores, poetas, músicos, pintores, fotógrafos y vecinos se unieron para abordar desde el arte tanto problemáticas sociales como, por ejemplo, el aniversario del barrio, la defensa del espacio público, las inundaciones, y otros temas de conocimiento nacional como fue el caso de Santiago Maldonado.
El domingo 17 de septiembre pasado, "Saavedra se lee", acompañado de otras instituciones barriales, generó un encuentro cultural que desde la poesía, la música y la fotografía reclamaron por la aparición con vida de Santiago. Más de quinientas personas participaron de la jornada y, de forma pacífica y creativa, dejaron en claro que la unión de las voces en un mismo espacio, a una misma hora y por una misma causa, es fundamental en tiempos de manipulación mediática.
Invitación de Saavedra de lee al encuentro en el Parque Saavedra, el 17 de septiembre.
Vamos. Vamos el domingo. Vamos con las banderas que marquen la unidad esta vez, las de él, sólo las de él, que pidan por él. Que pregunten por él, Que exijan por él.
"Vamos a andar con todas las banderas trenzadas de manera que no haya soledad"
Vamos, sin los indiferentes, sin los tibios. Lo que le pasó a él no admite neutralidad.
Seremos guerrilleros del invierno que pasamos
Seremos muy puntuales con las citas que no fuimos
Seremos compañeros de las sombras que pisamos
Y subiendo por los huesos, un abrazo sin ayer
Vamos el domingo para que él no sea muerte en una cuna ni parto en una funeraria.
Vamos sin solemnes epitafios, por la vida vamos, contra los verdugos y asesinos. Vamos para que no lo sigan desapareciendo, estigmatizando, etiquetando, para que no lo hagan con nosotros.
Seremos resistencia a la falta, a la ausencia
Seremos cicatrices de otras pieles malheridas
Seremos despedidas para hacerlas bienvenidas
Y a machete cortaremos las malezas de la flor.
Seamos el coro que dice "No va más", las manos que frenan, los ojos que atestiguan, las almas que se hacen trinchera. Por los que estamos, por los que vienen, por él. Él es SANTIAGO y brilla con luz propia y "Lo que brilla con luz propia nadie lo puede apagar, su brillo puede alcanzar la oscuridad de otras cosas"
Hasta el domingo siempre.

Un barrio que se prepara para la unión de todos sus movimientos sociales y culturales
En Saavedra hay cuatro radios, Naranjo en Flor, también centro cultural; Voces del Barrio Mitre, Radio Chudas y Radio Solar. Está la Biblioteca Popular Cornelio Saavedra, la Unión Vecinal y Biblioteca 25 de mayo, está la huerta de Saavedra, el colectivo cultural Saavedra se lee, el auditorio del Credicoop y su comisión de socios. Hay más de diez clubes sociales y deportivos, seis murgas, la asamblea de inundados, la asamblea "No al túnel", Vecinos por la ecología, Basta de cemento, el centro de comerciantes, la feria, el Museo, el Centro cultural de Las Bases, Platense, La Casa de Juana, Asociación Villa Cerini, La Chilinga, la revista de Saavedra, la asamblea de maestros del distrito 10, más lo que olvido. Todo sumaría más de treinta y cinco agrupaciones, medios, organizaciones sociales e instituciones. Muchas de ellas o no se conocen o apenas entre ellas.
Todas tienen actividades, muchas veces el mismo día, no todas tienen sonido o la cantidad de sillas necesarias o escenario, muchas no comunican bien sus actividades.
Saavedra está desbordado de músicos, poetas, artistas plásticos y visuales, actores que a veces no tienen dónde mostrar lo que hacen. Parece mentira, un lugar vacío y un artista sin actuar.
La fuimos llevando, pero ¿costará mucho juntarnos y ver en qué nos podemos ayudar, complementar, cómo podemos difundir?
Un paso hacia la unidad que nos facilitará cosas, para conocerse e imaginar juntos el cumpleaños de Saavedra y después vemos. Sé que sorprenderá todo lo que se puede hacer. SAAVEDRA POR LA VIDA, sin traidores, saliendo de los microclimas, solidarios y sabiendo dónde están aquellos que se pondrían nerviosos con esto. El resto es sentarnos un día y escucharnos, lo demás sale sólo.

Ernesto Garabato

 
 

La necesidad de la empatía
Uno de los mensajes que se construye desde los principales medios masivos de comunicación fomenta la idea de que los logros obtenidos por cada persona son el resultado inherente de sus acciones individuales. El premio al mérito encuentra en la voluntad su aliado más importante. Este discurso tiene una contracara que daña la solidaridad al punto tal de dejarnos de importar el otro.
Para reflexionar acerca de la relación entre la empatía, el individualismo y las ideologías políticas, compartimos un fragmento de un artículo de Diego Hurtado, publicado en el diario Página 12, titulado "El Gerenciamiento de la incertidumbre":
"¿Se pueden agrupar las ideologías políticas por su tendencia a promover la empatía o a minimizarla? Una de las frases fundacionales de la hegemonía neoliberal nos da una pista: "[…] la sociedad no existe, hay hombres y mujeres individuales y hay familias", explicaba Margaret Thatcher en 1987. Este paradigma lleva más de tres décadas y la evidencia histórica de sus estragos recomienda un antiintelectualismo que clausure el sentido común que considera un valor político positivo la coherencia y la evidencia, recursos discursivos necesarios para la construcción de certezas colectivas. A cambio, el paradigma de la posverdad se propone disolver evidencias y certezas. Su materia prima es la imagen y el slogan elaborados por expertos en opinión y la lógica de captura de audiencia en tiempo real. Se trata de un proceso isomorfo a cómo la temporalidad financiera disuelve la temporalidad del mundo de la producción y el trabajo. Desde esta perspectiva, la primera posverdad global es el valor especulativo ficticio que hace girar la rueda de la inequidad y la concentración de la riqueza. El corolario más disolvente de esta operación de deshistorización y descontextualización es que desaparecen las "reglas de juego" y se universaliza por default el paradigma del "individualismo predatorio".
Para leer artículo completo: https://www.pagina12.com.ar/62131-el-gerenciamiento-de-la-incertidumbre